miércoles, 30 de noviembre de 2016

ESPAÑA PAGAFANTAS: Daniel Gascón, con Trueba y 'contra los patriotas'

Volvemos una vez más al cansino "caso Trueba". En defensa de Fernando Trueba, Daniel Gascón saca un artículo "contra los patriotas". Con argumentación muy cercana a la de Trueba, criticando a nacionalistas, siendo espíritu libre en sus gustos y sin fronteras, etc. Argumentación toda irrelevante, porque ignora la cuestión central.

A saber, que Trueba se declaró—por hacer la gracieta o no, pero se declaró—enemigo de España, no sólo "no español" (otro punto donde no actúa en consecuencia, pues bien se cuida de hacerse apátrida). Dejó claro Trueba, en la medida en que tenga sentido algo de lo que dice, que en una guerra contra España, él siempre se pondría de lado del enemigo. De cualquier enemigo, se entiende. Y que su prioridad número uno es definirse no sólo como no español, sino como antiespañol, en el momento más crucial en el que podía dejar clara su postura.

Trueba quería dejar claro, en un público mezclado de cineastas progres, ministros apocados del PP y vascos muy vascos sin duda, que España existe sólo para despreciarla, burlarse de ella, hacer pim pam púm público con el país como si fuese un mono de goma, y por favor pásenme el cheque que no me proteste nadie. Que de antiespañolismo es de buen tono hacer gala en público, y facha quien haga objeciones.

Y que a ver si esos fachas dan más subvenciones al cine español, por español. Ya me están sacando la cartera.

La dimensión de esta grosería, la contradicción abismal, la fatuidad monumental de esta postura evidentemente no se le alcanza ni de lejos a Trueba. Ni a Gascón.  Para Trueba o Gascón, España es de derechas, sin duda. Ni saben dónde pisan, ni por supuesto tienen la menor noción de qué es patriotismo—de eso ya partimos.

En este pequeño torbellino de escándalo se ventila una cosa relevante: saber si el país en el que vivimos existe sólo para destruirlo y vejarlo... O NO. Si merece algo más, y es algo más, que un mono de feria o un pagafantas.

En cuanto a mí, le envié mi protesta a nuestra universidad por destinar más euros públicos a Trueba después de la ofensa pública hecha a todos, incluido a sí mismo—porque quien pronuncia en público la grosera melonada de Trueba, no sólo ha perdido el criterio, sino que se ha rebajado hasta algunos de los bajos fondos morales más mezquinos a los que se puede descender, y con ello se envilece. Aunque casi más delito tiene la Universidad de Zaragoza, si cabe, que el miserable Trueba—y que el patético y envilecido ministro del PP que no fue capaz ni siquiera de desautorizar al cineasta tras sus palabras, por no decir darle un bofetón ceremonial en público en lugar del premio.

Repito: quien pronuncia en público la grosera melonada de Trueba, no sólo ha perdido el criterio, sino que lo ha envilecido, y pretende envilecer el nuestro. Y quien le ríe la gracia, o sale en su defensa, no le anda muy a la zaga. Esperemos que este país y la causa de la libertad tengan algún día portavoces de más valía que los farsantes e impostores que actualmente los representan, dando y recibiendo premios.


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Juan Carlos se rodea de tiranos en el funeral de Fidel Castro


Capilla de un viejo pazo abandonado

Capilla de un viejo pazo abandonado 2

80 años de la matanza de Paracuellos

Y el ogro Carrillo, favorito de las tertulias de la SER mientras vivió, sigue luciendo honores públicos, doctorado honoris causa de la Complutense, y calles dedicadas, como un prócer de la patria. Y lo es—del país que elige encumbrarlo a él y olvidar o insultar a sus víctimas:


Retropost #1241 (30 de noviembre de 2006): Polonio

(Un opositor público de la política del tirano Putin resulta envenenado al haber ocultado alguien polonio radiactivo en su casa).

POLONIO: Va a venir al momento. Mostradle entereza; decidle que sus locuras han sido demasiado atrevidas e intolerables; que vuestra bondad le ha protegido, interponiéndose entre él y la justa indignación que excitó. Yo, entretanto, retirado aquí, guardaré silencio.


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Retropost #1240 (30 de noviembre de 2006): 2400 kilos de patatas, y bajando



"Estamos gastando lo que no tenemos" me dicen por la radio; "nuestra economía se basa en pilares no tan sólidos como los de nuestro entorno"...  Yo desde luego estoy en ese caso; hoy cobro, paga extra incluida, y ya se lo lleva todo de un bocado la primera factura que tengo que pagar. Tendré que vivir de patatas el resto del mes. Claro que patatas, hace apenas unos meses, menos de un año, con mi sueldo mensual se compraban en el super de la esquina más de 7000 kilos de patatas; hoy se compran 2400. Ya me vale de patatas, claro. Hoy comentábamos que la pérdida espectacular del poder adquisitivo empezó con el euro (100 pesetas = 1 euro, como indica el tamaño mismo de la moneda. Claro que nos dijeron que eran 160 y pico, y nos dieron 100...). Luego, con la inflación del ladrillo. En mi barrio, va el metro cuadrado a más de un millón de Lasantiguas. Y aún se supone que tienes que invertir en ladrillo; será en medio ladrillo. Menos mal que el Gobierno nos va a subir el sueldo un 3% el año que viene. Entretanto, yo casi estoy pensando invertir en patatas, para cuando me toque una por día.

Y de momento la semana que viene nos vamos, imparables, a París—a terminar de chafar lo que no tenemos.





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martes, 29 de noviembre de 2016

Puerto de Vigo estilo pintura

Puerto de Vigo estilo pintura

Will Durant - The Philosophy of Spencer

Retropost #1239 (29 de noviembre de 2006): Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation



espiral 

Añado a la web este artículo que ya va cumpliendo años. Empezó como una comunicación en español para un congreso. ("Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman", XXVI Congreso AEDEAN, Santiago de Compostela, diciembre de 2002). Por error de los editores se quedó fuera de las actas... así que lo convertí en un artículo en inglés que envié a un número especial sobre La interfaz Lengua/Literatura que publicaba la revista BELL (Belgian English Language and Literature) —nueva serie, vol. 2 (2004).

 Una versión en español ligeramente diferente apareció como "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman" en un volumen de homenaje a Gadamer, Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica. 

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 Texto del artículo en inglés y español, impreso y en repositorios:

José Ángel García Landa.  "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." En Hans-Georg Gadamer: Ontología estética y hermenéutica. Ed. Teresa Oñate y Zubía, Cristina García Santos y Miguel Ángel Quintana Paz. Con el "Grupo de Investigaciones estético-políticas Palimpsestos". Facultad de Filosofía, UNED. Libro + DVD: "Gadamer: memoria de un siglo". Madrid: Dykinson, 2005. 679-88.  http://www.uma.es/gadamer/OnateI.htm

_____. "Tematización retroactiva, interacción e interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman." iPaper en Academia.edu 1 junio 2011.*

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman / Tematización Retroactiva, Interacción e Interpretación: La espiral hermenéutica de Schleiermacher a Goffman (Spanish)" PDF en red en Social Science Research Network 17 junio 2011

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." BELL (Belgian English Language and Literature) ns 2 (2004):  155-66.* (Special issue, "The Language/Literature Interface). http://www.baahe.be/BELL2004.html

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en Net Sight de José Angel García Landa 29 Nov. 2006.

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." iPaper en Academia.edu (2010)

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en Zaguán 3 Feb. 2009.

_____. "Retroactive Thematization, Interaction, and Interpretation: The Hermeneutic Spiral from Schleiermacher to Goffman." PDF en red en Social Science Research Network 1 junio 2011.






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Retropost #1238 (29 de noviembre de 2006): Varia noticia



  
Coral aprueba


- Y estreno un nuevo contador: Google Analytics (para las visitas de Vanity Fea). Miedo me da firmar los contratos que redacta el ejército de abogados de Google, pero en fin, allá va. Por cierto, me pregunto quién me visita tanto desde Lima, en concreto.

- He visto recientemente a mi hermana Amayita, y hasta me he enterado en qué casa vive (en Zaragoza, calle Delicias) después de muchos años. Y es que soy un dejado, ya se sabe. Pero ella también será comodona, ¿eh? O igual es que somos "hermanos lejanos" (yo el primero y ella la última). Bueno, pues hay que anunciar que, como la Princesa de Asturias, espera niña. En este caso a la Constitución le da igual, y a la constitución de Amaya también; sigue teniendo paz interior (barriga incluida—pues lucía una hermosa). Dicen que las niñas alteran menos la hormona, no sé. Desde luego, el género femenino, en general, tiene la hormona menos alterada de por sí. 




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Un par de cosas sobre INFERNO

Me refiero a la película "de Tom Hanks" basada en la novela de Dan Brown. Aquí trailer etc.:




Bien, la novela ya la reseñé en su momento (ver abajo). Aquí no quiero reseñar la película (que es "película de Dan Brown") y en esa medida no muy interesante, sino sólo observar un par de cosas al respecto.

- Una, la transformación del argumento y consiguientemente de algunos personajes. Principalmente, el genio maléfico Zobrist es aquí más nazi y malvado, pues pretende realmente crear una enorme mortandad pandémica en la especie humana—algo que en el libro era sólo un argumento de distracción y una suposición equivocada. Allí Zobrist extendía una plaga que alteraba el genoma de la especie humana de manera que sólo una parte aleatoria de la especie fuese fértil (o sea, una esterilización al azar de la futura población) con el fin de impedir el colapso de la civilización y del ecosistema, y el apocalipsis infernal de la superpoblación.  No era un genio maléfico, sino ambiguamente benéfico, pues los peligros de la Sexta Extinción se presentaban como vívidos y reales. Aquí están en boca de Zobrist esos peligros, en sus conferencias y demás, pero la película los presenta como parte del razonamiento de un fanático genocida—no muy fiables que digamos. (Bueno, paso por alto la psicología inconsistente de la protagonista Siena y el argumento rocambolesco, un mero truco barato a lo Dan Brown para tener al espectador entretenido y distraído). Pero digamos que la novela sí se inspiraba (remotamente si se quiere) en un problema presentado como real y acuciante. Aquí el problema o no existe, o se traspapela, pues al evitar la matanza de Zobrist, que tampoco era, digamos, un remedio, el problema diagnosticado por él sigue intacto. Y la película no propone otra solución que perderlo de vista.

Vamos, ejemplar... a su manera. Y sintomático. Quizá sea el elemento de realismo (involuntario, claro) más prominente en la película, pues eso es lo que venimos haciendo con la cuestión del crecimiento exponencial de la población humana—perderlo de vista y suponer que no supone problema. Sigamos creciendo, que para eso estamos en el Antropoceno, mientras nos dure. Al final de la película tenemos, sin embargo (no se sabe si a modo de la mano de Carrie saliendo de la tumba) una imagen final de la siniestra máscara mortuoria de Dante. La interpretación es libre.

- Otra cosa. En las conferencias apocalípticas de Zobrist se hace referencia a Bartlett y a su aritmética elemental del crecimiento la población y del agotamiento de los recursos; también en sus conversaciones de pareja terminal con Siena hablan de estar "un minuto antes de la medianoche." Que es donde estamos nosotros también—o estaremos bien pronto. Esto se refiere a una famosa conferencia de Albert A. Bartlett (de 2002) que puede oírse, en inglés, aquí. A mí me resultó tan interesante que me tomé la molestia de traducirla y transcribirla. Se titula ARITMÉTICA, POBLACIÓN Y ENERGÍA, y está aquí. No esperaba verla citada en una película tipo best-seller—vaya, que soy yo el traductor de esta cosa tan supuestamente central en la película, mira por dónde.

Pero bueno, no nos perdamos en vanidades, porque la aritmética sí es alarmante, si se molestan en oír el razonamiento; lástima que se escamotee la cuestión en la película, o se emplee como el argumento del malo. Así va Estados Unidos.... y eso con Obama. Porque como Trump no se pegue un trompazo en la cabeza y cambie de ideas, aún iremos a peor de aquí en adelante, vista su intención declarada  de desentenderse activa y militantemente de temas ecológicos y medioambientales.

Y aquí estaba mi reseña sobre Inferno el libro:




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lunes, 28 de noviembre de 2016

Norah Jones Singing About You (Live in Concert)

Austen, the 'Regional' Novel, and Scott




(From The Short Oxford History of English Literature, by Andrew Sanders)

Wordsworth, goaded by the high poetic standing accorded to Crabbe by the critics of the great early nineteenth-century journals, consistently denigrated his rival's work. In one of his sharper asides he even ventured to compare Crabbe's poetry to Jane Austen's fiction. Though he admitted that her novels were 'an admirable copy of life', he nevertheless insisted that he could not be interested in 'productions of that kind' and, he protested, 'unless the truth of nature were presented to him clarified, as it were, by the prevailing light of imagination, it had scarce any attraction in his eyes'. Wordsworth's comment suggests something of the breadth of the gulf which seemed to separate the new poetry from the staid, older fashion of a literature which aspired merely to represent nature by copying it. The idea of the transforming power of the imagination, which was to become so much of a commonplace of subsequent criticism, cannot uniformly be applied to the literature of the English 'Romantic' period, nor can the absence of visionary gleams or pervading lights be now seen as crucially detrimental to a substantial portion of the poetry and the fiction of the period. Jane Austen (1775-1817) was, according to her first biographer, an admirer of Johnson in prose, Crabbe in verse, and Cowper in both; she 'thoroughly enjoyed' Crabbe's work and would sometimes say 'in jest' that if ever she married at all 'she could fancy being Mrs Crabbe'. Such conservative tastes in matrimony and literature should not be viewed as inconsistent either with Austen's own work or with the opinions of many of her original readers.

J. Austen-Leigh's memoir of his unmarried aunt assumes that she shared the feeling of 'moderate Toryism which prevailed in her family'. Austen's novels ostensibly suggest little active political commitment or deep involvement in national and international affairs. The class to which she belonged, and which her fiction almost exclusively describes, had largely remained unruffled and unthreatened by the ructions across the Channel, but the immediate aftermath of the French Revolution, the long-drawn-out conflict between Britain and France and the active risk of a French invasion, left few families untouches by the Napoleonic Empire and the domestic and foreign policies of the succession of repressive Tory governments. Although a well-connected cousin of the Austens had died on the scaffold in France, and although the novelist's two yhounger brothers served as officers in the navy in the great campaign against Napoleon, any discussion of revolutionary politics is eschewed and the war remains a relatively marginal (or at least, largely male) concern, even in novels such as Mansfield Park and Persuasion which introduce naval officers as characters. The desperate domestic measures introduced by British governments to counter political dissent, notably the frequent suspension of the Habeas Corpus Act (which secured the liberty of the citizen against arbitrary imprisonment) and the emergency legislation aimed against all kinds of 'sedition' (such as the enforcement of the Combination Acts), are passed over silently. The agricultural depression which left many farm labourers destitute and the widespread evidence of rural pauperism is glanced at only as the occasion of genteel charity or, as in the case of Lady Catherine de Bourgh in Pride and Prejudice, as an occasion for scolding the poor 'into harmony and plenty'. The vast advances in industrialization and imperial expansion, and the social earthquake consequent upon both, elicit mere allusions. The upper-middle-class world of Austen's fiction is seen as secure in its values, its privileges, and its snobberies. It is a society which defines itself very precisely in terms of land, money, and class and it accepts that rank is an essential guinea-stamp. Its awareness of geographical space is generally revealed only with reference to far-flung estates and the incomes derived from them, and to forays into the fashionable society of London or Bath. Its attachment to nature and to natural scenery is expressed in transitory enthusiasms for picnics at Box Hill and trips to the seaside or for parkland disciplined and tidied up by landscape gardeners.

Jane Austen is far too subtle, challenging, and inventive a novelist to be usefully defined by negatives. Her work may seem to stand apart from the preoccupations of many of her literary contemporaries, but it remains very much of its time. It is, in many significant ways, defined in Christianly conservative, but not necessarily reactionary, terms against current radical enthusiasts. It should also be seen as standing in, and presenting variations on, an established fictional tradition. Where new writers who had espoused Jacobin libertarianism spoke of rights, Austen refers to duties; where they look for steady human improvement, she remains sceptical about the nature of the fallen human condition. The late eighteenth-century cultivation of sensibility and sentiment, and the new 'Romantic' insistence on the propirety of passion, are consistently countered in her novels by an ironic exposure of affectation and by a steady affirmation of the virtues of restraint. Austen chose her own literary limitations, not simply because she held that 'three or four families in a country village' were an ideal subject for the novel, but because her omissions were considered and deliberate. Her moral message is infused with an ideological insistence on the merits of good conduct, good manners, sound reason, and marriage as an admirable social institution. She never scorns love, but she balances its often disconcerting and disruptive nature with a firm advocacy of the complementary qualities of self-knowledge, self-discipline, and practicality. Her heroines can be as vivaciously intelligent as Elizabeth Bennett and as witty, egotistic, and independent as Emma Woodhouse, but both, like the essentially introspective Elinor Dashwood or the passive and self-effacing Fanny Price, are finally brought to mature judgement and, by proper extension, emotional fulfilment. The narrative line of Sense and Sensibility (1811), which balances maturity against impulsiveness, also systematically undermines the attractions of superficial glamour and contrasts conflicting value systems and ways of seeing. In the two other novels which were probably begun in the 1790s and later revised, Northanger Abbey (1818) and Pride and Prejudice (1813), first impressions, illusisons, and subjective opinions or prejudices give way to detachment, balance, reasonableness and, more painfully, to humiliating reassessment. Mere cleverness, wit, or spontaneity, though admirable in themselves, are never allowed to triumph without being linked to some steadier moral assurance.

The scrupulous pattern of education that Austen requires of her major characters (both male and female) is also required of her readers. Those who merely seek to escape into a delicately placid and undemanding fictional world wilfully misread her novels. Throughout her work, but especially in her three later novels, Mansfield Park (1814), Emma (1816), and Persuasion (1818), she obliges readers to participate in the moral processes of disciplined learning, weighing, and judging, and in the gradual establishment of the principle that judgement is contingent upon understanding. This is not to imply that Austen is either priggish or stridently polemic (she is, it should go without saying, one of the most calculatingly amusing of all English novelists), but to suggest that her readers have to be constantly alert to her tone and to her supple narrative method. The relatively restricted world of her novels, and the social and physical confines of her settings, define the limits in which opinions are formed and within which her fools and snobs, her bores and gossips, her prudes and poseurs, must be both endured and accepted. The illusion of actuality which she so succintly suggests also enforces a response to a society confident of its own codes and values. In Emma, for example, we follow the heroine in her often wayward exploration of manipulations, misapprehensions, niceties, complacencies, and lapses in judgement, but we also see her finding a personal liberation within the enclosure of the society whose rules she learns to respect and use. Austen's often astringent anti-romanticism is nowhere more evident than in Mansfield Park, a novel centred on a heroine suffering from what she admits are 'faults of ignorance and timidity', but also one who embodies, like the man she finally marries, a Christian forbearance which can be seen as informing her grasp of tact and decorum. If the values of the novel, most clearly expressed in the embarrassments surrounding the play-acting which so offend Sir Thomas Bertram, often seem to be at odds with twentieth-century preconceptions of character and social action, for Austen such values are projected as essential to the happy development of human affairs. The relatively sombre tone of Persuasion also emphasizes the importance of the process of learning and judging through which all her heroines pass. Anne Elliot is not only Austen's most astute literary critic (she finds it 'the misfortune of poetry, to be seldom safely enjoyed by those who enjoyed it completely'), she is also her most discriminating woman character, the one whose intelligence most effectively balances the merits of conflicting opinions, ideas, impressions, and feelings. It is against Anne's sunny 'domestic' virtues that the world in which she moves so often seems shallow, worldly, petty, and vain. The freedom which all Austen's lovers attain is a freedom of action and moral decision worked out, not in a deceptively 'gracious' society, but in a post-lapsarian world often unaware that it is in constant need of grace.





SIR WALTER SCOTT



Dos chicas on the rocks

Dos chicas on the rocks

Kate Bush at The BBC

La Universidad de Zaragoza invita a Fernando Trueba al ciclo "La Buena Estrella"

 Esta tarde. Y yo le contesto así a Actividades Culturales de nuestra universidad:
¿Qué razón hay para invitar a un personaje que, cuando le entregan un premio nacional, lo recoge por la pasta, pero aclara que desprecia a quienes se lo dan, es más, que es enemigo suyo? Que está con el enemigo—como si los españoles no tuvieran enemigos, o fuese cosa de chiste. 

Conste mi protesta por la invitación con fondos de la Universidad de Zaragoza a este impresentable. Que lo invite el enemigo.


Lo que se ventila en el (irrelevante de por sí) "caso Trueba" que tanta tinta virtual ha hecho correr últimamente, no es si su película es buena o mala—como que no hay películas buenas que fracasan, y malas que tienen éxito, y como que la publicidad escandalosa no puede llevar público a la sala en lugar de detraerlo. Eso es, insisto, irrelevante.

Lo que se ventila es un asunto de si existen unos mínimos de dignidad y de decencia política en España. Trueba declaró no sólo que España le es indiferente y que no va con él, excepto a la hora de llevarse el dinero, haciendo un feo explícito, y a la hora de exigir más subvenciones para su cine. Vamos, España como pagafantas.

Lo que se ventila es si el antiespañolismo fashion va a ser reído, aplaudido y premiado (como lo fue en esta innoble ceremonia del País Vasco, con un pusilánime ministro del PP). Si el país en el que tenemos que vivir en común, incluyendo a Trueba, que no quema su DNI y pide más subvención, está ahí sólo como mono de goma para darle leña. Si el antiespañolismo es un proyecto que haya de ser viable, vitoreable, y premiable en España.

Yo opino que NO. Porque la opinión contraria no es sólo indecente—es una contradicción en términos, como este sujeto cuya estrábica mirada parece el símbolo mismo de la contradicción y sesgo insufrible de sus planteamientos.




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El blanqueamiento del dictador Castro

Retropost #1237 (28 de noviembre de 2006): Minas virtuales, oro real



Vía Loïc Le Meur: 500.000 chinos se sacan un sueldo trabajando en las minas de oro virtuales de World of Warcraft, y revendiendo su oro a los occidentales que se lo curran menos pero que están dispuestos a pagar para hacer avanzar a su personaje. ¿500.000? Bueno, como si son 500; es curioso que se pueda vivir de palear oro virtual, pero ya ven.
Podría verse como una forma de ayudar al Tercer Mundo (al segundo más bien, parece) que estamos dispuestos a practicar los decadentes occidentales: pagarles al pagarnos nuestros vicios.
No es tan distinto de lo que hacemos al ir a ver una película cuyos efectos especiales han sido apañados en talleres de diseño por ordenador deslocalizados a la India. Y bien mirado, todos excavamos en minas virtuales para satisfacer las necesidades imaginarias del vecino.

¿A quién le interesa un juego donde se ganan puntos si tienes fondos para pagarte jugar con ventaja? Pues a todo el mundo, seguramente. La vida (virtual o real) es así; es un juego con cartas marcadas y con tahures experimentados.

Pero en todo caso las relaciones entre virtualidad y realidad, y sus vasos comunicantes y sus transvases mutuos, no dejan de sorprendernos. The World (of Warcraft, too) is a Stage.





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domingo, 27 de noviembre de 2016

Kate Bush - Tour of Life (1979)

Thomas Hobbes and the State of Nature




He gets it all (or nearly all) wrong. Hobbes is not proposing the way political order "should be". He DESCRIBES the way political order works, actually works. Leviathan is not a proposal for the improvement of society: it is an analysis of the actual workings of society and power, not a blueprint for a better society.

Evening Seagull

Evening seagull

Retropost #1237 (27 de noviembre de 2006): Soundless Fury


Comentando títulos shakespeareanos para un blog, veo que salen muchos del famoso parlamento "Signifying Nothing" de Macbeth, aquel que dice

To-morrow, and to-morrow, and to-morrow,
Creeps in this petty pace, from day to day,
To the last syllable of recorded time;
And all our yesterdays have lighted fools
The way to dusty death. Out, out brief candle!
Life's but a walking shadow; a poor player,
That struts and frets his hour upon the stage,
And then is heard no more; it is a tale
Told by an idiot, full of sound and fury,
signifying nothing.

 What a load of possibilities for blog titles in that quote. Just imagine (with the right image):

- "Tomorrow, and tomorrow, and tomorrow"

- "This petty pace (from day to day)"

- "The Last Syllable of Recorded Time"

Or again:

- "All Our Yesterdays"

Or "Lighted fools" (screen, readers, etc.- not nice, that one, and I'd also drop "Tale told by an idiot")

- "The Way to Dusty Death"

- "Brief Candle"

- "Walking Shadow"

- "Strutting and Fretting"

- "Sound Fury"

- "The Signifyin' Nothing"

Take your pick!

Aún me dejo unos cuantos en el tintero/teclero:

- "Life's Butter"
- "Out! Out!"
- "Poor player!"
- "My Hour Upon the Stage"
- "A Tale Told by a Walking Shadow" (este para blogs anónimos)
- "Herd No More"
- "Tu morro & tu morro & tu morro Too".

Sigo actualizando, naturalmente, mi Shakespeare blog particular, que utilizo como sitio de apoyo e información a las clases sobre Shakespeare que estoy dando este cuatrimestre.

En otro mood (fretting, soundless fury), envío al Rincón de Opinión de mi universidad una opinión que añado a mi post que reza "Si la ley no lo prohibe explícitamente... estamos cubiertos".






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sábado, 26 de noviembre de 2016

Will Durant---The Philosophy of Thomas Hobbes

Bernie Sanders on how Donald Trump won presidency

Sin Complejos: La muerte de Fidel Castro

Donald Trump Roasts Hillary Clinton

Empezamos fuerte, con el comentario de que esto es "A Hell of a Dinner". Teatro vivo de la política a altísimo nivel. Mejor que los Court Wits de la Restauración:



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Mis chavales en su partida

Mis chavales en su partida

Retropost #1235 (26 de noviembre de 2006): Casino Royale




No es un remake de Casino Royale la película, sino una adaptación de Casino Royale la novela. Y se ve muy bien, a pesar de lo larga, con ciertos fallos de ritmo al final, cuando parece que ha acabado el argumento, sólo para volver a complicarse cuando la chica Bond resulta ser (cómo no) traicionera. Y mientras, los ingredientes de costumbre, lujosos hoteles y mansiones de magnates del crimen, tecnología punta o futurista (ya ni se sabe), violencia a mansalva, persecuciones espectaculares, intrigas detrás de intrigas. 

Destaca una secuencia inicial de persecución estilo parkour por una ciudad africana, y destacan por lo bajo las secuencias de partidas de póker excesivamente largas... pero claro, estamos en Casino Royale. Los caballeros con esmoquin juegan partidas interminables y se tratan con cortesía exquisita y glacial en el salón público del hotel, pero cuando se levantan de la mesa a hacer un descanso, y se meten en la trastienda—pues toma brutalidad, espadazos, karate a las costillas, despeñamientos por las escaleras, tiros a quemarropa—hasta que vuelve a empezar la partida y todos se vuelven a sentar en un ambiente de aparente normalidad, tras haberse cambiado a toda prisa la camisa empapada de sangre; con los moretones y cortes en la cara no sé qué hacen. 

Esta es la manera propia que tienen las películas de Bond de acercarse críticamente a la realidad: la cortesía y lujo del Occidente internacional de terminal de aeropuerto y gran hotel, parecen decirnos, no son sino el barniz superficial que cubre la realidad de las cosas, los contactos inconfesables entre los poderosos y el crimen organizado, las guerras industriales y la manipulación de las inversiones (capitalismo viril); el caballero bien trajeado no es sino una fiera inhumana que lucha a muerte y sin piedad en las bambalinas de la realidad oficial, en un argumento que el espectador no acierta a entender bien (¿Estará M a sueldo de alguien? ¿Quién pondría la mano en el fuego?). La confusión argumental y las trampas detrás de trampas vienen a decirnos que estamos indefensos en el mundo, que no nos enteramos, que los resortes del poder están siempre más allá, que lo que percibimos como el orden mundial, o el orden público, o el orden de la comunicación, no es sino una apariencia cuya auténtica cara gentes más expertas y puestas y duras que nosotros (el propio Bond) tampoco alcanzan a desentrañar plenamente. Un mundo en el que los poderosos y admirados, las gentes de mundo, los ricos y sus bellas, son invariablemente canallas de la peor especie. Vestidos de Dior y tratando con soltura al servicio; eso sí.

Algunas cosas no me han gustado. Este Bond es un poco pipiolo (el personaje digo, no el actor, que está genial). Acaba de obtener su licencia para matar y la usa con demasiada ligereza para el gusto de Mm. M. Ésta echa de menos la guerra fría, y claro, no puede presuponerse que Bond conoce aquellos años, estamos empezando de nuevo sin ninguna referencia al pasado del personaje como agente secreto. (Algo que se requiere periódicamente, claro, en el caso de personajes clásicos como superhéroes etc.: la historia avanza y los va descolgando y dejando en un eterno presente imposible). Este Bond, como digo, parece que tenga un pasado, de acomplejado social, según la chica: la dureza de ambos resulta ser una máscara y al final se la quitan en parte, él más que ella, para revelar un corazon tierno y amador y deseoso de cambiar... pues no, hombre, que esto no me gusta; James Bond ni tiene que tener pasado, ni sentimientos; tiene que ser frío, superficial, imperturbable, imposible, una pura máscara sin nada debajo. ¿Bond enamorado, y con la hombría dañada? Anda ya. 

Me quedo con esa visión de un mundo de apariencias, charadas, traiciones, falsedades y máscaras detrás de máscaras. Pero sin autenticidad debajo, por favor, que la autenticidad aquí queda falsa, y lo falsea todo. Los sentimientos son para fingirlos... las chicas.

Casino Royale. Dir. Martin Campbell. Written by Paul Haggis, Neal Purvis and Robert Wade. Based on the novel by Ian Fleming. Cast: Daniel Craig, Eva Green, Mads Mikkelsen, Judi Dench, Jeffrey Wright, Giancarlo Giannini, Caterina Murino, Simon Abkarian, Isaac De Bankolé, Jesper Christensen, Ivana Milicevic, Tobias Menzies, Claudio Santamaria. Metro Goldwyn Mayer / Columbia / Eon / Danjaq / Babelsberg / Stillking / United Artists, 2006.






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Retropost #1234 (26 de noviembre de 2006): El nuevo régimen de la escritura pública



Interesante artículo en el New York Times sobre los rectores y directores de centro que abren un blog. A veces hasta con comentarios; qué atrevidos. Claro que van con bastantes pies de plomo en lo que escriben, faltaría más. 

Un blog puede ser cualquier cosa, o sea que "abrir un blog" en sí no quiere decir nada. Puede ser desde una sonrisa profidén que muestre la cara oficial (y perfecta por tanto) de la Universidad, hasta una cosa obscena, impresentable en público, y que metería a un personaje con cargo de gobierno académico en una serie de problemas que harían parecer chiquitos a los que ya tienen de entrada.

Yo no tengo ningún cargo, y sin embargo sé que llegará el momento en el que el blog me cree algún tipo de problemas profesionales, no sé si serios o no. Para saberlo no hay que ver sino la hiperprudencia con la que un medio de comunicación tan fascinante como éste (me refiero ahora a los blogs en general, no sólo al mío) ha sido recibido en la pacata universidad. Los académicos, con muy contadas excepciones, no se abren blogs. Y de hacerlo, optan naturalmente por el blog especializado en un tema (en los blogs, por ejemplo, o en los libros), no por el blog blog, esa cosa que va de todo y de nada. Supongo que mucho es cuestión de carácter, o de unos rituales de vigilancia mutua que ya se internalizan desde los tiempos del aula. Vigilancia mutua, digo, y a la vez miedo a la vigilancia mutua, que las dos cosas van juntas. Tampoco creo que sean cosas exclusivas de los académicos, claro. En cualquier pequeña sociedad laboral puede resultar la convivencia alterada cuando no se observan de la manera acostumbrada las pequeñas hipocresías que hacen tolerable la vida en sociedad y van engrasando los mecanismos del trato comunicativo.
Mortadelo blog
No digo que los blogs escapen a este régimen de vigilancia, secretismo, y de verdades oficiales. Lo observan a su manera, por supuesto. Yo, por ejemplo, no me pongo aquí a pregonar todo lo que se me pasa por la cabeza ni a decir lo que pienso de todo el mundo con nombres y apellidos, faltaría más. Se siguen protocolos. A lo que voy es que la existencia de los blogs hace que los protocolos se desplacen, siquiera ligeramente (ligeramente de momento, al ser pocos los blogs; más a medida que vaya cogiendo fuerza este nuevo régimen de la escritura pública).

Como sucedió con el correo electrónico, los blogs alteran el orden existente entre la oralidad y la escritura. Hay dos dimensiones importantes: cuestiones de tono, informalidad e intimidad, y cuestiones de accesibilidad y publicidad. En el caso del e-mail, se ha comentado mucho la manera en que se incorpora de una nueva manera el lenguaje hablado a la escritura; los protocolos escritos tradicionales de las cartas quedan trastocados, y a veces los intercambios se aproximan mucho más a una conversación informal. Lo cual puede acarrear problemas de protocolo comunicativo, cortesía... También en los blogs la informalidad espontánea con que se redactan puede resultar ofensiva o descortés para muchos, aunque no sea más que por la superposición de temas y de perspectivas que se dan en el blog blog, y no digamos por la posibilidad de comentarios anónimos públicos... Los trolls, desde luego, explotan todas las posibilidades de descortesía que tiene el medio, dándole al bloguero, digamos, taza y media de su propio caldo.

Pero aún más que las cuestiones de tono, el régimen de las comunicaciones queda alterado por el nuevo acceso a la comunicación múltiple y masiva por parte de los individuos. Aún recuerdo la ira de un anterior director de departamento nuestro al descubrir que no tenía manera de controlar las comunicaciones por correo electrónico, y que de la misma manera que él podía enviar a todos los colegas una circular, podía hacerlo yo mismo con un mensaje que quisiese comunicarles, y sin solicitar su autorización. Casi temor reverencial despiertan las posibilidades de esta nueva situación: de ahí que sean contadísimos los casos, por ejemplo, en los que alguien envía una comunicación de carácter dudoso o problemático a una lista de distribución. (Un problema de esa índole dio lugar a la creación del Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza, donde casi nadie menos yo mismo opina). Otro ejemplo de este temor reverencial al nuevo régimen comunicativo podría ser que a pesar de ventilarse en mi blog cuestiones polémicas a veces sobre cuestiones de trabajo, y ser bastante bien conocido (y el único medio público en el que se habla de estas cuestiones) jamás ningún colega pone comentarios ni a favor ni en contra de mi opinion (ni siquiera anónimamente, creo). Podría interpretarse como un caso de "a palabras necias, oídos sordos", claro, pero creo que no cabe la cuestión en esos términos únicamente. Existe miedo, miedo por una parte a la opinión libre en la Universidad, y miedo por otra al nuevo régimen de comunicaciones, por lo que tiene de desconocido, de protocolos fluidos, de identidades problemáticas, de consecuencias imprevisibles.

Hasta hace poco, que algo apareciese por escrito y en público requería que el interesado dispusiese de imprenta y servicio de distribución propio, o que fuese el director de un periódico—o que el escrito fuese filtrado previamente por los protocolos editoriales y censura preventiva de los periodistas y editores. Por ejemplo, a mí hace unos años, durante una huelga, un grupo de matones sindicales bloqueó la entrada a la Facultad y me impidió entrar. Yo dirigí una carta de protesta al Rector, que fue ignorada, y al director del Heraldo de Aragón; también fue ignorada, a pesar de que al director del Heraldo, que era profesor de la Facultad, le podía haber preocupado que grupos de matones bloqueasen la entrada a su Facultad. O el Rector podía haber protestado ante los sindicatos en cuestión, como yo le sugería. El caso es que se consideró irrelevante (—matones, pschá); y ahí quedó la cosa, y yo con mi enfado. Hoy por lo menos lo ventilaría en mi blog, y con eso que me quedaría probablemente, pero al menos mi narración de los hechos no habría sufrido la censura previa a su publicación. 

Claro que aunque en los blogs la expresión sea más libre, no es que carezcan por completo de mediación. Y también antes uno podía fotocopiarse octavillas, o escribirlas a mano, y repartirlas en la vía pública para dar a conocer sus opiniones, con lo cual se convertía en un personaje mentalmente desharrapado y de dudosa reputación. Los blogueros que despotricamos demasiado nos vemos relegados un tanto a ese papel, sobre todo si nuestras quejas se vuelven personales. Una nueva tecnología no supone de por sí una alteración súbita del sistema de jerarquización del valor de las enunciaciones. Y sin embargo el nuevo régimen de la escritura y de las comunicaciones existe, y no puede sino influir en ese orden público de la comunicación. Los blogs no van a desaparecer: en todo caso se van enriqueciendo, volviéndose multimedia, incorporando sonido, imágenes, con sistemas de tratamiento también cada vez más personalizados (como ha sido personalizado el sistema de publicación). Así que me temo que la estrategia de hacer como que no existen... tiene un recorrido limitado. Predigo, en su lugar, que pasaremos a una mayor regulación de los protocolos, como ha hecho la BBC (Pink Blogging Allowed). Los profesionales viviremos en China, con obligación de identificarnos in propria persona en los blogs. Y se establecerá de modo detallado qué tipo de expresiones, contenidos, alusiones, imágenes y temáticas son aceptables. 

Los pies de plomo con los que la academia (y la empresa, pronto lo mismo) han recibido las nuevas tecnologías (ni hablar, ni ver, ni oír), son ya una anticipación de ese Nuevo Orden, que será, en muchas cosas básicas, parecido al viejo. El Gran Hermano de Orwell no es una cosa del pasado, de 1984. Es, como bien sabía Orwell, una cosa del presente, y del futuro que nos espera siendo el presente el que es. 

  

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viernes, 25 de noviembre de 2016

Comunicación, periodismo y género

Un volumen de estudios sobre la representación del género y de la violencia de género en los medios:

Oller Alonso, Martín, and Mª Cruz Tornay Márquez, eds. Comunicación, periodismo y género: Una mirada desde Iberoamérica. Prologue by Mª del Mar Ramírez Alvarado. Ediciones Egregius, 2016. Online at IdUS: Depósito de Investigación Universidad de Sevilla.*
         2016


Me citan, por cierto, a cuenta de Acción, Relato, Discurso.

 

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Sonriendo en agua fría 2

Sonriendo en agua fría 2

Retropost #1233 (26 de noviembre de 2006): Qué gentuza estos manifestantes



Al Gobierno no le gustan las manifestaciones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Claro, querrían que se manifestasen contra los terroristas nada más. Como las manifestaciones contra la violencia doméstica. Esas sí molan, porque no se protesta contra las autoridades. Pero una manifestación que se precie es siempre una manifestación contra la autoridad. Parece que flojea la memoria de cuando esas manifestaciones contra la guerra de Irak, o pidiendo "libertad, amnistía" en los tiempos franquistas. Según el Gobierno, al parecer, habría que manifestarse contra cacos y criminales, y no criticar jamás al gobierno. Pues buenos íbamos a ir.

Por primera vez, por cierto, dice la Iglesia bastante clarito que la eta no puede ser un interlocutor político. Bienvenida sea. Bueno, no ha sido una declaración unánime; hay obispos que aún no entienden esto, será que aún les hace falta estudiar más teología. Aunque uno pensaría que no es una cuestión de estudios, ni de inteligencia política, sino de decencia básica.

Los terroristas, a chirona. Como esa bestia parda que ha irrumpido hoy con bombas en el parlamento de Irlanda del Norte. Eso les pasa por soltarlo.

Y las manifestaciones, siempre contra el gobierno, por supuesto. En especial si se hace el tonto, o el listillo, con los terroristas.

PS: Comentarios oídos en la SER: Los manifestantes no eran víctimas del terrorismo (no hay tantas, seguramente). También: Las víctimas quieren la continuación del terrorismo, y que haya más víctimas. Este último comentario no provoca disensión en la tertulia. Da una idea del nivel abyecto que es posible adoptar en España hoy, en un medio de gran audiencia, y que cuele. Cuánta canalla.

PS: Comentario que dejo hoy en el blog de Arcadi Espada (26 de noviembre)—se ha sumado a las críticas a los manifestantes y a la AVT:

"Arcadi, hasta las personas brillantes están a veces menos que brillantes. Pero no por eso pierden la oportunidad de rectificar. Los deja menos olímpicos, eso sí. Pero creo que hoy sería de justicia."

PS: Ahora, que la joya de la jornada es la foto (foto única) que ofrece El País, con unas decenas de personas manifestándose, y la titula "Vista aérea de la manifestación de la AVT". Ojo: eso, después de cifrar con sus propios cálculos la asistencia en 120.000 personas.


toma el pais
La pongo aquí arriba por si les echan un telefonazo de alarma y la retiran.
Pero no. Deben haber calculado bien las inmensas tragaderas del público. Ofrecer esto, como documentación gráfica de una manifestación de cientos de miles de personas. Y éste es el periódico más vendido, y sin duda más creído, de España. Este infame lobotomizador de masas, digno de una pesadilla de Orwell. Da la medida de algunos criterios, y de algunas ruedas de molino que dan para comulgar, ¿no? Y aún tienen la cara de hablar de la manipulación de la Cope.
 


 

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Retropost #1232 (25 de noviembre de 2006): Kind of Kind



Ayer estuvimos en una ocasión memorable: la despedida de un compañero nuestro que se jubila, Tim Bozman. Es la primera vez que se hace una comida para todo el departamento (grupitos siempre hay) desde hace años... desde la jubilación de la catedrática Carmen Olivares, que si mal no recuerdo debió ser el milenio pasado. Y en cuanto a quedar todos en un restaurante fuera de la Universidad, bueno, pues la última cena de empresa debió ser hace doce años. Lo cierto, se lo comentaba ayer a Carmen Olivares, es que desde que se retiró ella ha decaído el espíritu festivo del departamento, y nos hemos quedado con el lado tanático del trabajo nada más. Cuando ella era directora había hasta Comisión de Festejos (extraoficial, claro, como corresponde). A ver si va retornando la costumbre de convocar comidas y fiestas si se tercia, aunque sea por normativa de la Dirección. Desde luego si las convoco yo el fracaso está asegurado. Ayer me decía una compañera "si en realidad nos lo pasamos bien cuando quedamos, y luego además podemos volvernos a sacar los ojos en el trabajo, no pasa nada". 

Pues en realidad no fui a la comida por una mala organización (transporte de nenes al cole, etc.) pero nos acercamos con la colega al café, y a la hora de los discursos. Fue todo muy emocionante, y había más de una con la lagrimilla haciendo equilibrios. No es para menos, casi todos habíamos sido alumnos de Tim, antes de ser colegas. Y ya sabes: cuando las barbas. Tim se despidió a su manera siempre un tanto original e inconformista (es que siempre ha tenido mucha retranca, además de mucha honestidad)—por ejemplo, en sus agradecimientos destacó sobre todo a un ausente incómodo para muchos, el catedrático anterior que tan mal recuerdo les dejó a muchos de la primera generación de profesores del departamento, la generación de Tim, y de la segunda. Y en cuanto a mensajes y consejos, nos dejó uno de Philip Larkin (otro que tal): Be kind to one another, while there is time. 
Bueno, Tim siempre ha sido kind, desde luego, —kind of, al menos, porque como digo, usa una buena dosis de dark sarcasm que desde luego evita que su amabilidad sea para nada empalagosa. Más bien peligrosa, uno nunca sabe si está a salvo de su ojo crítico; probablemente no. Ha logrado desarrollar una mezcla extraña y muy personal de ironía británica y plain dealing aragonés... bueno, supongo que era de esperar, después de llevar aquí, como nos dijo, media vida, pero no deja de ser una obra de arte conseguir esa mezcla. ¿La llevaría ya desde siempre en su potencial? Yo desde luego siempre lo he conocido así. De hecho, fue el primer profesor del Departamento del que oí hablar, porque le tenía mucha simpatía mi profesora de Filosofía en el instituto de Sabiñánigo, hace... treinta años. Buf. 

Hasta ahora las jubilaciones han sido muy raras en este departamento (la profesión es joven de media aún), pero lo cierto es que luego vendrán por oleadas, promociones enteras se jubilarán simultáneamente cada año, tenemos una estructura descompensada en este sentido. En fin, aunque no fue todo el mundo, ni siquiera la mitad de los ciento y pico, fue buena ocasión para ver a Tim este curso, y esperemos que hasta la próxima celebración. Y que no sea la próxima jubilación... Y también para ver a algunos de los profesores que se habían jubilado antes, como a Carmen. O a Benno Hübner, que lejos de convertirse en un hombre de-proyectado tras la jubilación, ha estrenado una segunda carrera dando conferencias y lecciones por Rusia. Otros colegas ya iban hablando de jubilaciones, y de prejubilaciones. Vaya, prejubilados ya somos todos, en cierto sentido. Ya lo celebraremos por partes. Rejoice, rejoice, there is no choice—iubilate. A Tim todos le deseamos que la jubilación le vaya bien, y que haya world enough and time.

(Ps: Me acabo de enterar de que inaugura blog otra colega que se fue para no volver, Monica Stacconi).


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jueves, 24 de noviembre de 2016

La Universidad de Zaragoza invita a Fernando Trueba

En su ciclo La Buena Estrella, según nos comunica Actividades Culturales.

Y yo les envío este comentario:

Me parece una vergüenza que la Universidad de Zaragoza invite a un mamarracho como Fernando Trueba, capaz de hacer semejantes declaraciones contra España al recibir un premio nacional. Esto es casi, o sin casi, una malversación de fondos. Como traerlo a la Universidad de Zaragoza. Yo, desde luego, PROTESTO.

Aquí las declaraciones de Trueba al recibir el premio de manos de un borreguil ministro del PP:

https://youtu.be/KByUhEUwIQQ

Y aquí el comentario de Federico Jiménez Losantos:


FJL: La triste muerte de Rita Barberá



Carrera de barco y lancha

Carrera de barco y lancha

Retropost #1231 (24 de noviembre de 2016): Si la ley no lo prohíbe explícitamente, estamos cubiertos


Si la ley no lo prohíbe explícitamente... estamos cubiertos

Publicado en Universidad. com. José Ángel García Landa

El Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza ha aprobado el nuevo Doctorado en Estudios Ingleses. Pero no es cosa para celebrar, al menos no del todo, porque ese programa instituye criterios abusivos, que han sido objeto de recurso.  El Vicerrector de Ordenación Académica nos aseguró a los recurrentes que se investigaría con mucho cuidado la legalidad del procedimiento, que se respondería al recurso, y que se hablaría de este asunto en Consejo de Gobierno. Si se trató, mucha huella no ha dejado. Y en cuanto al recurso, aún estamos a la espera de una respuesta.
Entretanto, mal me parece que primero la Comisión de Estudios de Postgrado, y luego el Consejo de Gobierno, den su visto bueno a estos criterios sin contar con la garantía legal de que en efecto pueden hacerlo sin incurrir en prevaricación. De esta manera los órganos encargados de velar por la corrección administrativa de los procedimientos se van quitando responsabilidades o enfrentamientos desagradables de encima, que van recaer sobre las espaldas de los profesores afectados por los abusos. Malo será tener que deshacer una decisión del Consejo de Gobierno, llegado el caso. Aunque seguramente se optará por corregir las erratas legales por lo bajini, y sin que trascienda mucho, con lo cual lo mal hecho ya está mal hecho: o sea, que no sólo nuestro Consejo de Departamento, sino la Comisión de Postgrado y el Consejo de Gobierno, habrán aprobado un programa de postgrado con criterios ilegales, y ello a pesar de habérseles hecho notar por adelantado esta circunstancia. Menudo papelón: para cubrirse de gloria. (¿O estará de verdad el pleno de nuestra universidad por la labor de reservar los postgrados a los miembros de equipos de investigación financiados?).
Se demuestra además con esto que si alguien mete la pala del cristiano de entrada, ya lleva mucho terreno ganado por delante, pues ante la duda no se debate académicamente la cuestión, sino que estos cuerpos colegiados se inhiben de opinar hasta la resolución del recurso; de momento se deja hacer, se desconecta el debate, y se buscan garantías jurídicas de que la Universidad no esté actuando ilegalmente.

Espero que aunque sea por ese triste procedimiento de remitir la decisión al Gabinete Jurídico,  la Universidad vaya bien aconsejada y opte por introducir correcciones en el programa ya aprobado. Atención, Gabinete Jurídico: este asunto va a ir a un contencioso administrativo si no se modifica; así que será mejor que esté todo atado y bien atado. Que sea legal—o sea, que sea un abuso cuya ilegalidad sea difícil de demostrar ante un tribunal.  Con sus vistos buenos, a eso están contribuyendo la Comisión de Postgrado y el Consejo de Gobierno. Por eso están viciadas estas decisiones que dan el visto bueno sin entrar a valorar el tema sometido a recurso: su aprobación de entrada puede ser utilizada luego como un criterio para apoyar la legalidad del procedimiento recurrido, ante un tribunal que procure ser respetuoso y puntilloso con los criterios internos usados por la universidad: y así, pescadilla que se muerde la cola, acaba saliendo adelante la decisión tomada por el corrillo más influyente, y no la más ajustada a derecho.
Pues si esto sale adelante, ya saben, señores profesores: impartir docencia en segundo ciclo o dirigir tesis doctorales, en las universidades públicas, puede impedírseles a los profesores que no tengan en curso un proyecto de investigación financiado por otros organismos.  Habrá que cambiar la redacción de la LOU y, para ajustarla más a la verdad, escribir ahí que "los Profesores Titulares y Catedráticos tendrán plena capacidad docente e investigadora si disponen de financiación adicional". (Con el añadido de que los proyectos del Ministerio están reservados, de modo ya totalmente explícito y descarado, a los "usuarios habituales"). Así iremos construyendo la Universidad que nos disgusta a unos, y les gusta a otros, pasito a pasito.

PS: Opinión enviada el lunes al Rincón de Opinión de la Universidad de Zaragoza: 
 Y ahora, el Consejo de Gobierno.

El Consejo de Gobierno considera que puede ser exigible la pertenencia a grupos de investigación financiados para poder dirigir tesis doctorales en los nuevos postgrados.

Al menos, eso es lo que se desprende de la aprobación que ha dado el Consejo de Gobierno, tras la Comisión de Estudios de Postgrado, al nuevo Doctorado en Estudios Ingleses, contra cuyos criterios de ordenación docente (exigiendo dos sexenios de investigación y la pertenencia a un proyecto financiado para poder dirigir tesis) se había interpuesto recurso.

El recurso está aún por resolver. Entretanto, la Comisión de Estudios de Postgrado y el Consejo de Gobierno han hecho suyos los criterios abusivos de este programa de postgrado, dándole el visto bueno y certificando que a su juicio sí cumple los requisitos exigidos por la Universidad (entrando así en contradicción con la normativa aprobada por el propio Consejo de Gobierno para dirección de Tesis Doctorales).

Quizá sea la manera habitual de proceder ante un asunto sometido a recurso: cerrar filas con el órgano universitario responsable de la decisión recurrida, y darle el visto bueno sin entrar a valorar la cuestión. Y que decida el Gabinete Jurídico. Pero se podría pensar que entre tantos Doctores que tiene esta Iglesia, alguno podría considerarse capacitado para opinar sobre la cuestión. Siquiera sea para rebatir la argumentación presentada por los recurrentes.

Si el Gabinete Jurídico decidiera a favor del recurso presentado, el resultado habrá sido que Comisión de Estudios de Postgrado y Consejo de Gobierno habrán aprobado un programa que no cumple los criterios. Y sin siquiera mirárselo ni discutir el asunto, pese a conocerlo.

Y si sale adelante el programa tal cual, haciendo exigible la participación en proyectos de investigación financiados... ¿no será en parte porque pasa el "filtro" automático de tantos órganos, sin que ninguno entre a opinar sobre la cuestión?

En cualquier caso, una actuación brillante. Y típica, me temo.



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PS, años después. En efecto el asunto fue a contencioso administrativo. La Universidad eligió defender la actuación ilegal del Departamento, en lugar de corregirla, y el caso lo perdió espectacularmente, con grandes daños para la moral y coherencia del departamento. Cuando todo se podía haber hecho bien desde el principio, y si no, podía haberlo corregido quien debía, cuando debía.


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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Podemos ¿Comunismo, populismo o socialfascismo?

Me citan en Australasia


Me citan en Australasia, en concreto en este artículo:

Walker, Amelia. "Écriture Matière Matters: A Queer Review of Quinn Eades's all the beginnings." JASAL: Journal of the Association for the Study of Australasian Literature 16.1 (2016).*
         Online PDF:
         2016

Es una reseña de:

Eades, Quinn. All the Beginnings: A Queer Autobiography of the Body. Melbourne: Australian Scholarly Publishing, 2015.

Y el artículo que citan es éste:

_____. "Understanding Misreading: A Hermeneutic / Deconstructive Approach." In The Pragmatics of Understanding and Misunderstanding. Ed. Beatriz Penas. Zaragoza: Universidad de Zaragoza, 1998. 57-72.*

Que también está aquí:
 
_____. "Understanding Misreading: A Hermeneutic-Deconstructive Approach." Online PDF at Social Science Research Network 5 April 2010.*
         2010

Keren Ann - Todas las canciones

Western Coast

Western coast


Retropost #1230 (23 de noviembre de 2006): Anarcolumnista


Anarcolumnista

Publicado en Personales. com. José Ángel García Landa

Acabo de ver el último número de Generación XXI y me encuentro en la columna "Anarcodiario" una selección "De la vida de José Ángel García Landa", en esta ocasión viviendo la vida intensamente en un consejo de departamento. (También en red, me dicen: Aquí). Es mi primera experiencia con el columnismo, y no sé si diga con el anarquismo, eso depende (no es que me sienta muy anarquista yo, pero sin duda se lo debo parecer a algunos anarquistas, y a algunos defensores del orden seguro que también).  Pero ya se sabe... ni lo que te sientes, ni lo que pareces, ni lo que dices, sino lo que haces es lo que hay que examinar en estos casos para determinar el estado de la cuestión. (Aunque lo que haces es siempre lo que alguien dice que haces...).

A ver, en otro orden de cosas, me han invitado al consejo de redacción de una revista académica, Cuadernos de Investigación Filológica. Creo que debería decir que sí, ¿no? A menos que opte por el downshifting total, que tampoco parece ser el caso. Aunque me había propuesto yo irme descolgando de consejos y pía review...  Mañana les contesto. Y desde luego agradezco a los editores de estas publicaciones que se acuerden de mí (mientras no se acuerden demasiado, jeje...).

Aparte, hoy he tenido los exámenes de noviembre (esa convocatoria itinerante, antes de septiembre, antes de diciembre, antes de febrero). Y me da tiempo de pasarme un rato por unas jornadas de Neurociencias, lo que me sugiere ampliar este post de hace unos días). 

Ah, y otra cosa. Por fin consigo ver a mis padres (actualmente en Amsterdam) en videoconferencia. Hasta ahora nuestros sistemas habían sido incompatibles; ahora estoy en el Yahoo Messenger, donde soy "garciala1". De momento sin sonido. Lo iremos perfeccionando... 




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Retropost #1229 (23 de noviembre de 2006): The Questioner Who Sits So Sly



The Questioner who sits so sly

Publicado en Universidad. com. José Ángel García Landa

O, sobre las mutuas evaluaciones de profesores y estudiantes en la Universidad....

Bueno, la semana pasada me llegaron las últimas evaluaciones del viejo sistema, basadas en las encuestas que realizaron los alumnos del curso anterior. Las despido sin gran dolor de corazón, porque siempre me han parecido mal diseñadas. De entre las cuestiones que tenían que valorar los alumnos del uno al cinco, a veces el cinco era "positivo" (muy bien) y en otras preguntas era "negativo" (muy mal), lo cual desorientaba bastante, y hacía imposible hacer una valoración global. En esas encuestas, mis resultados se han movido siempre en la mediocridad; obtenía buenas puntuaciones en cuestiones periféricas como si soy puntual, si atiendo bien en las tutorías, etc., pero en la cuestión más crucial, la eficacia y claridad de mis explicaciones…. flojo. Siempre allí la nota más baja.

Y lo mismo ha pasado con las encuestas del nuevo sistema que estrenamos este año, el sistema online, completamente automatizado para el año en curso (lo cual es de agradecer). Como digo, sigo sacando resultados mediocres en cuanto a claridad y eficacia en la transmisión de las ideas. Sí se me puntúa bien en otras cosas: por ejemplo, mi única nota unánime máxima es que soy "educado y respetuoso con los alumnos"; también tengo excelente dominio de la materia, explico bien los objetivos y criterios de la asignatura, soy bastante receptivo y dialogante (sin éxito, como se verá), soy puntual y cumplidor con las clases…

A ver, resumiendo la estructura de la nueva encuesta, está dividida en tres partes: sobre la labor del profesor, sobre la propia labor del estudiante, y un apartado de opiniones o sugerencias. Esta última parte es para redactar; en las dos primeras partes se marca de uno a cinco una serie de 25 preguntas, agrupadas en estos bloques temáticos:

a) Sobre la información facilitada por este profesor al comenzar el curso: 4'39 me ponen de promedio.
b) Sobre el cumplimiento de obligaciones del profesor: 4'85.
c) Sobre las relaciones de este profesor con el estudiante: 4'33 (Mi peor puntuación es en "promover el interés por la materia", aysss..).
d) Sobre el desarrollo de la actividad docente de este profesor, aquí bajamos: 3'57.
e) Opinión global sobre la labor docente del profesor: 3'5 (¡Eh! ¡pero si mi media de todos los apartados es más alta! "Labor docente del profesor, global": 4'05. Será que gusto más en los detalles que cogido en bloque…)

La autocrítica del alumno (sobre si asiste a clase, si se siente preparado, si considera la asignatura en sí formativa, si lleva al día la materia…): media, 3'86. Aún les gano, en su propia estimación, jeje.

Bueno, esto está basado en ocho encuestas solamente, de los 43 estudiantes que tengo en lista en esta asignatura. Sobre la opinión de los demás, mejor no contarla en media, supongo. Si no contesta, no sabe. Además considerando que este año podían hacer la encuesta quienes no aparecen nunca por clase… aún he salido bien librado.

Les comenté a los alumnos estos resultados, para que tengan una visión global del resultado (que si no creo que no la tienen). También les expliqué que en relación a los puntos flojos, de oscuridad o desorden en la explicación, tiene que haber un toma y daca, es decir, que si nunca me hacen preguntas en clase o me piden que repita algo que no se ha entendido, etc., pues que no contribuyen a controlar el nivel de claridad, que es algo necesario. Podría quizá suponerse que me dan por imposible de entrada, pero lo cierto es que no hay costumbre de hacer preguntas en la universidad, en general, y eso me parece muy malo… y, en mi experiencia, difícil de cambiar. El alumno sólo abre la boca en clase (generalizo odiosamente) cuando le asignas un trabajo obligatorio. Nunca—jamás—lo hace por iniciativa propia. Y así pues el feedback está bastante tocado del ala de entrada… porque uno puede ser dialogante, pero si sólo hay bustos escuchantes por el otro lado, el diálogo deviene en monólogo inevitablemente. Pasa como con los blogs. Pero sería injusto echarme la culpa sólo a mí.

Otro problema, claro, y este no se lo comenté tan abiertamente en clase por no herir sensibilidades, es que, naturalmente… yo llego a final de curso y me encuentro con que de cuarenta estudiantes se presentan a los exámenes veinte. El resto, autoevaluación de entrada: no quieren ni ver el examen. De los presentados, pues vienen a aprobar con notas buenas (notable o sobresaliente) una pequeñísima parte. La mayoría de las notas pues van en campana de Gauss: o sea, muchísimas entre el cuatro y el seis. Lo estadísticamente normal, vamos.

Y resulta entonces que la evaluación sobre mi conocimiento de la materia o mi capacidad de explicación la hacen en gran proporción alumnos que desconocen mayormente la materia y que tienen dificultades para seguir las explicaciones. No es que quiera desautorizar a las evaluaciones, que reflejan un punto de vista y una experiencia muy a tener en cuenta, pero también se verá que en cuanto a la validez de los resultados que más evalúan la capacidad del profesor entramos en un regressus in infinitum: el profesor no se explica suficientemente bien —¿para los alumnos de sobresaliente, o para los de suspenso? Añádase que, al ser las clases en inglés, y las obras de Shakespeare también en inglés, y tener muchos alumnos una seria dificultad con la lengua de Shakespeare… pues eso. ¿Quién evaluará a los evaluadores? Los evaluados. ¿Y a los evaluados? Los evaluadores. Como digo, me interesa conocer la opinión, y el nivel, de mis alumnos. Más discutible es que se pretenda hacer de estas encuestas una medición exacta de la calidad docente de un profesor. A menos que entendamos calidad sólo en términos de oferta y demanda, sin criterios adicionales.
Bueno, en estricta justicia, tengo que hacer una matización. Aunque se refiere a algo que creo, no algo que yo sepa ni que contemple la encuesta. Creo, digo, que de hecho son los mejores estudiantes quienes nos evalúan: que las encuestas tienden a ser respondidas por los estudiantes más competentes, informados, interesados, activos, y de mejor nivel en general. (O, si se dice de otra manera... que las encuestas no reflejan la opinión de los estudiantes, sino sólo de los mejores estudiantes). Como digo, de esto no conozco otra prueba que la intuición o el sentido común.

Lo que es en general, los estudiantes no se han interesado mucho por esta cuestión de las evaluaciones. A mí no me han hecho comentarios ni preguntas al respecto (como cuando les hablo de los sonetos de Shakespeare más o menos). También he aprovechado para sermonearles un poco sobre lo poco que participan en elecciones y órganos colegiados, y lo poco que los representan sus representantes (en mi experiencia, no asiste ningún representante de alumnos a consejos ni comisiones a los que yo asisto, y sí existen en teoría esos representantes). La LOU ha rebajado la representación de los estudiantes en los órganos universitarios: antidemocráticamente quizá, pero muy merecidamente habida cuenta (según lo que yo veo) de lo desaprovechada que estaba esa representación, y lo manipulable que es por tanto.

En cuanto a las encuestas, parecida indiferencia. Nos agradece el Vicerrector nuestra colaboración, y nos comunica lo siguiente:

Somos conscientes de que la implantación del nuevo proceso de evaluación de la actividad docente del profesorado implica un cambio cultural importante en nuestra Universidad, y que serán necesarios varios cursos para que se vaya consiguiendo una alta participación en la primera fase del proceso.

La semana pasada se dio el primer paso y más de la mitad del profesorado ha recibido al menos una encuesta en alguna de sus asignaturas/grupo. La participación de los estudiantes ha sido superior al 5%. Además, algunas de las novedades del cuestionario, tales como el punto 4, han sido bien recibidas por los estudiantes, de forma que más del 15% de las encuestas tienen este campo rellenado, lo que supone más de 1300 opiniones que el profesorado va a poder analizar y de las que muy posiblemente se concretarán cientos de pequeñas mejoras en el día a día de nuestra docencia.

Pues eso: cerca de un 5% de participación estudiantil. Al menos una encuesta rellenada por un alumno en alguna asignatura, para más de la mitad de los profesores… No es mucho, la verdad. Nuestros estudiantes deberían ponerse más las pilas, me parece, en esto y en otras cosas. No sólo los profesores.


(PS: Tras redactar esto, me voy a una jornada sobre Neurociencia. Que me sugiere ampliar este post de hace unos días).




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